Mostrando entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas

El Síndrome de la vida

martes, 5 de mayo de 2009


Olvídate de ellos, Juanma. Ojalá la vida no fuera tan injusta, y tú, con tu orgullo de hombre bueno, pudieras devolverle ese dinero a quienes no quisieron dártelo. Pero resulta que aquí abajo, en el mundo real, sólo conseguirías hacerles felices a ellos. Por eso has de tragar. Consentir y sumar. Porque como dicen unos amigos que yo tengo: metro andao es metro ganao. Porque tu fin es muchísimo más hermoso y grande que el de cualquiera de esos miserables. Porque la vida, a pesar de todo, es la historia más hermosa jamás contada.

Y es que la vida es eso, Juanma. La vida es el esfuerzo, y el sacrificio. La vida es saltar muros y la lucha ciega del día a día; porque la personalidad, al fin y al cabo, es la manera que tiene cada uno de estrellarse contra el mundo. Por eso hoy todos somos un poco más tú. Porque sabemos lo que significa para ti tener que ir a rogar lo que ya es tuyo. Cinco mil cochinos euros, Juanma. Calderilla para ellos. Te juro que algún día tú y yo nos reiremos de todo esto.

Pero no te creas que esto convierte a uno en miserable. Muy al contrario, todo esto te honra. Porque ese gesto representa el injusto mundo en que vivimos. Así que seguid luchando, a vosotros aún os queda la esperanza. Porque habéis demostrado que no tener coraje es infinitamente peor que no tener dinero. Y por eso os merecéis todo mi respeto. Tú, y las lágrimas de rabia de tu madre recogiendo la miseria de los poderosos. Algún día, pensaría ella, algún día, toda esta maldita mierda habrá valido la pena.

Y yo hoy estoy seguro de ello.

La búsqueda de la perfección

martes, 21 de abril de 2009

Sólo queremos la perfección. Aunque sea a través de la muerte. Descartamos individuos imperfectos, no preparados. Los niños sólo valen para darnos alegrías, no para machacarnos la vida. Está a nuestra disposición descartar las desgracias de la vida y aceptar los regalos del cielo mediante una criba espartana. Es tan sencillo ser Dios.

El sueño de Gattaca se hace realidad. La búsqueda de la perfección, de la superación de enfermedades, la felicidad a costa de ningunear a la tristeza. Es sencillísimo hacer de lo inmoral lo natural. La sociedad, por los siglos, evoluciona, ha de hacerlo, descontrolada. Hay que dirigirla. Las ganas de hacer algo no son razón de peso para legalizarlo. La vía de escape, la salida fácil, no siempre ha de ser la vía correcta. Sí sin embargo regular las mujeres que, violadas hasta el alma, deciden que el futuro no es capricho de uno solo.

Sean 22 semanas, 32 ó 10, una vida es una vida, venga como el destino quiera que venga al mundo. Porque el mundo y la vida sólo se hicieron para los valientes. Los cobardes, los que se amparan en cuatro leyes para seguir viviendo su vida de sueño no merecen ese privilegio. Sí sin embargo los que, sin rechistar en exceso, aceptan el ciclo de la vida con su caprichoso azar. Lo siento pero creo que apoyar el aborto no es ser ni progresista ni de izquierdas. Para mí, es simple y llanamente estar en contra de la vida.

Los Pilares de la Vida

sábado, 28 de marzo de 2009

Al fin y al cabo la vida son tres pilares: familia, trabajo y aficiones. Y no hay más. Luego cada uno vierte en ellos la proporción de tiempo y dedicación que quiere. Hay quienes deciden otorgarle a la vida sólo tiempo para el trabajo y la familia, por ejemplo. Hay otros que prefieren dedicarle tiempo al trabajo y las aficiones. Hay muchos tipos, desde luego, e incluso esas proporciones cambian a lo largo de la vida. Pero creo que es importante pensar en esto para que luego la vida no nos de sorpresas, que es muy aficionada ella a esas cosas.

Dentro del apartado aficiones están, entre muchas otras, los amigos. Tener amigos es una afición más: hay que dedicarles tiempo, cariño, esfuerzo y aprender a conservarlos durante mucho tiempo. Es frecuente quienes entre tanto ajetreo en la vida deciden que los amigos se tienen cuando uno es joven. Que más adelante todos sobran, ya hay otros pilares sobre los que sostenerse. Craso error. Más si se sabe que los amigos, como los buenos vinos, se vuelven más apetecibles cuando envejecen. No voy a ensalzar ahora todo lo positivo que tiene estar rodeado de buenos amigos, eso ya lo saben ustedes. Pero sí quiero que piensen esos tres pilares, en esas tres proporciones a lo largo de la vida, y en el lugar de los amigos en ese apartado de aficiones.

Yo, que gané algunos y perdí otros, nunca pensé en estas cosas que hoy escribo. Pero los amigos están ahí acompañándote perennes en el viaje de la vida, agazapados tras las cortinas del tiempo y la distancia, preparados para salir a tu encuentro cuando, queriendo o sin quererlo, les pidas auxilio a gritos. Porque uno se mete en la dinámica de los días y los años, de tener hijos, de ascensos en el trabajo, de los partidos de fútbol del fin de semana y se olvida de aquellos que están viviendo, a la vez que él, el mismo día a día y el mismo círculo vicioso de la vida. Por eso creo que son tres pilares que hay que organizar adecuadamente, equilibrándolos todos para una vida plena. Respeto opiniones y puntos de vista, pero creo que es de ley devolverles hoy lo que un día ellos me dieron a mí. Así que esta noche, queridos todos, brindaré por nuestra a amistad, porque creo que el tiempo que hemos estado juntos durante tantos años, nunca será tiempo perdido.