Es curiosa la manera en que algunos medios de comunicación hacen sangre de las declaraciones de los poderosos. Lo cual no me parece del todo mal, pero hasta cierto punto. Ratzinger dijo que el sida "no se puede resolver con eslóganes publicitarios ni con la distribución de preservativos", y que éstos, "al contrario, sólo aumentan los problemas". "La única vía eficaz para luchar contra la epidemia es la humanización de la sexualidad", añadió, "una renovación espiritual", destinada "a sufrir con los sufrientes".
Pues bien, he decidido informarme un poco y, con algunos datos en la mano, juzgarán ustedes mismos. Resulta que ya en el año 1987, los Centers for Disease Control and Prevention declararon que: “las únicas estrategias de prevención totalmente efectivas son la abstinencia y la relación sexual con una pareja mutuamente fiel y no infectada. El uso adecuado del preservativo en cada acto sexual puede reducir, pero no eliminar el riesto de ITS.” (Fuente) Más próximo a nuestros días, en el año 2004 se publicó un estudio en la revista British Medical Journal que afirmaba que el factor de riesgo más decisivo en la infección por VIH es el número de parejas sexuales y que, cuanto más se alejara una persona de la monogamia, mayor sería su riesgo. (Fuente)
Pero hay países en los que la situación es extremadamente grave. Según Naciones Unidas, en el año 2015 la esperanza de vida en los nueve países con mayor prevalencia de Sida caerá en unos 17 años. (Fuente) Sin embargo en otros países como Uganda, se incentivaron cambios responsables en el comportamiento sexual (incentivo abstinencia y fidelidad, retraso inicio relaciones sexuales, no protagonismo del uso del preservativo…) y, una década más tarde, Uganda se convirtió en el primer país africano que informó de una tendencia a la baja de los casos de infección por VIH.(Fuente1, Fuente2 y PDF)
Por último mencionar que en diciembre de 2004, se publicó un consenso internacional en la revista científica The Lancet sobre la "estrategia ABC" de prevención del Sida. La letra "A" representa la palabra abstinence, y significa que lo prioritario y 100% eficaz es la abstinencia de relaciones sexuales. Pero como en la práctica eso no es posible, se acepta como segunda opción la "B" de be faithful, sé fiel, y recomienda la monogamia mutuamente fiel con una persona no infectada. Por último, en caso de ser rechazadas las recomendaciones anteriores se habla de la "C", recomendando el condón pero advirtiendo que reducen, pero no eliminan el riesgo de contagio. (Fuente)
En definitiva, que está muy bien eso de aprovechar la coyuntura de unas declaraciones socialmente mal vistas para darle caña al Papa. Pero otra bien distinta es quitarle credibilidad a las decenas de estudios en los que se apoya esa afirmación y a los miles de epidemiólogos y especialistas en salud pública que, sin atenerse a intereses políticos ni religiosos, sólo ansían un mundo médico más justo y fiel a la evidencia científica y no a los intereses de la industria o de cualquier signo político.
Olvídate de ellos, Juanma. Ojalá la vida no fuera tan injusta, y tú, con tu orgullo de hombre bueno, pudieras devolverle ese dinero a quienes no quisieron dártelo. Pero resulta que aquí abajo, en el mundo real, sólo conseguirías hacerles felices a ellos. Por eso has de tragar. Consentir y sumar. Porque como dicen unos amigos que yo tengo: metro andao es metro ganao. Porque tu fin es muchísimo más hermoso y grande que el de cualquiera de esos miserables. Porque la vida, a pesar de todo, es la historia más hermosa jamás contada.
Y es que la vida es eso, Juanma. La vida es el esfuerzo, y el sacrificio. La vida es saltar muros y la lucha ciega del día a día; porque la personalidad, al fin y al cabo, es la manera que tiene cada uno de estrellarse contra el mundo. Por eso hoy todos somos un poco más tú. Porque sabemos lo que significa para ti tener que ir a rogar lo que ya es tuyo. Cinco mil cochinos euros, Juanma. Calderilla para ellos. Te juro que algún día tú y yo nos reiremos de todo esto.
Pero no te creas que esto convierte a uno en miserable. Muy al contrario, todo esto te honra. Porque ese gesto representa el injusto mundo en que vivimos. Así que seguid luchando, a vosotros aún os queda la esperanza. Porque habéis demostrado que no tener coraje es infinitamente peor que no tener dinero. Y por eso os merecéis todo mi respeto. Tú, y las lágrimas de rabia de tu madre recogiendo la miseria de los poderosos. Algún día, pensaría ella, algún día, toda esta maldita mierda habrá valido la pena.
Nos lo roban todo. Hasta los sueños. Quieren su monopolio. La música, que siempre fue reservorio de ideales y de cizallas con las que romper cadenas ya no lo es. Es industria, mercadotecnia. Todo es imagen. Esa misma industria, la que nos gobierna y manipula, se revela contra nosotros cuando rompemos las reglas, no nos quieren dejar elegir por nosotros mismos. Un pueblo culto es un pueblo libre. Un pueblo libre ya no es rentable.
Los sentidos tampoco son libres de hacer su función por sí mismos. Ya no les dejamos sentir. Nos lo dan todo masticado y triturado, tan sólo hemos de ingerirlo sin quejarnos en exceso. El acartonamiento de la SGAE, sin dejar de tener límite, tampoco deja de sorprendernos. Dinero, dinero y más dinero. Como sea y de donde sea. Todo suena demasiado oscuro, mediático a partes iguales. Y todo enarbolando una bandera de derechos que muy pocos han pedido. No hay mayor gloria para un artista que ver su obra en todas partes.
Dejadlos que sean libres. Dejadnos a cada uno con nuestras conciencias. Luchad por un país que pueda presumir de su cultura, como antaño. Que las fortunas se hagan con cultura y no a base de campañas publicitarias y porcentajes económicos. Dejadnos alimentarnos de los frutos que encontremos por el bosque. Dejadnos indagar, buscar y encontrar a todos con las mismas posibilidades. No nos los entreguéis. Tan sólo permitidnos encontrarlos.
Sólo queremos la perfección. Aunque sea a través de la muerte. Descartamos individuos imperfectos, no preparados. Los niños sólo valen para darnos alegrías, no para machacarnos la vida. Está a nuestra disposición descartar las desgracias de la vida y aceptar los regalos del cielo mediante una criba espartana. Es tan sencillo ser Dios.
El sueño de Gattaca se hace realidad. La búsqueda de la perfección, de la superación de enfermedades, la felicidad a costa de ningunear a la tristeza. Es sencillísimo hacer de lo inmoral lo natural. La sociedad, por los siglos, evoluciona, ha de hacerlo, descontrolada. Hay que dirigirla. Las ganas de hacer algo no son razón de peso para legalizarlo. La vía de escape, la salida fácil, no siempre ha de ser la vía correcta. Sí sin embargo regular las mujeres que, violadas hasta el alma, deciden que el futuro no es capricho de uno solo.
Sean 22 semanas, 32 ó 10, una vida es una vida, venga como el destino quiera que venga al mundo. Porque el mundo y la vida sólo se hicieron para los valientes. Los cobardes, los que se amparan en cuatro leyes para seguir viviendo su vida de sueño no merecen ese privilegio. Sí sin embargo los que, sin rechistar en exceso, aceptan el ciclo de la vida con su caprichoso azar. Lo siento pero creo que apoyar el aborto no es ser ni progresista ni de izquierdas. Para mí, es simple y llanamente estar en contra de la vida.
Al fin y al cabo la vida son tres pilares: familia, trabajo y aficiones. Y no hay más. Luego cada uno vierte en ellos la proporción de tiempo y dedicación que quiere. Hay quienes deciden otorgarle a la vida sólo tiempo para el trabajo y la familia, por ejemplo. Hay otros que prefieren dedicarle tiempo al trabajo y las aficiones. Hay muchos tipos, desde luego, e incluso esas proporciones cambian a lo largo de la vida. Pero creo que es importante pensar en esto para que luego la vida no nos de sorpresas, que es muy aficionada ella a esas cosas.
Dentro del apartado aficiones están, entre muchas otras, los amigos. Tener amigos es una afición más: hay que dedicarles tiempo, cariño, esfuerzo y aprender a conservarlos durante mucho tiempo. Es frecuente quienes entre tanto ajetreo en la vida deciden que los amigos se tienen cuando uno es joven. Que más adelante todos sobran, ya hay otros pilares sobre los que sostenerse. Craso error. Más si se sabe que los amigos, como los buenos vinos, se vuelven más apetecibles cuando envejecen. No voy a ensalzar ahora todo lo positivo que tiene estar rodeado de buenos amigos, eso ya lo saben ustedes. Pero sí quiero que piensen esos tres pilares, en esas tres proporciones a lo largo de la vida, y en el lugar de los amigos en ese apartado de aficiones.
Yo, que gané algunos y perdí otros, nunca pensé en estas cosas que hoy escribo. Pero los amigos están ahí acompañándote perennes en el viaje de la vida, agazapados tras las cortinas del tiempo y la distancia, preparados para salir a tu encuentro cuando, queriendo o sin quererlo, les pidas auxilio a gritos. Porque uno se mete en la dinámica de los días y los años, de tener hijos, de ascensos en el trabajo, de los partidos de fútbol del fin de semana y se olvida de aquellos que están viviendo, a la vez que él, el mismo día a día y el mismo círculo vicioso de la vida. Por eso creo que son tres pilares que hay que organizar adecuadamente, equilibrándolos todos para una vida plena. Respeto opiniones y puntos de vista, pero creo que es de ley devolverles hoy lo que un día ellos me dieron a mí. Así que esta noche, queridos todos, brindaré por nuestra a amistad, porque creo que el tiempo que hemos estado juntos durante tantos años, nunca será tiempo perdido.
Es lo que tienen los genios, que sueles estar de acuerdo con ellos hasta que un buen día dejas de comprenderlos. Algo parecido me ha pasado a mí con José Tomás. Hace tiempo escribí en otros lares un artículo donde le elogiaba ampliamente, maravillado por unas maneras que, pensé, debían ser fiel reflejo de una forma de ser. Como ustedes bien saben, la semana pasada leíamos que Paco Camino y José Tomás devolvían conjuntamente sus respectivas Medallas de Bellas Artes porque, a su juicio, se había hecho una injusticia otorgándosela a Rivera Ordoñez.
Lejos de opinar sobre si dársela a Francisco Rivera está bien o mal, lo de José Tomás me ha dado para mucho pensar. Uno tiene sus formas de manifestarse y, lo que es más importante, tiene el derecho a manifestar opiniones pero, pensar que un título no es digno de uno mismo creo que es sacar los pies del tiesto. Porque uno puede indignarse, molestarse e incluso criticar a alguien por hacer algo. Pero lo de José Tomás es una falta de compañerismo y caballerosidad que sinceramente no me esperaba.
Vale que no esté bien visto el corporativismo que se practica a diario en otros gremios. Pero en el mundo del arte, donde considero que corresponde estar al mundo del toreo, el respeto y la capacidad de apreciar el trabajo de otros compañeros debería ser el uso y la norma. Porque a Rivera Ordoñez yo también lo vi aquella tarde en Almería, delante de ese 6º toro, cuando tuvo que entrar a matar 12 veces, 12, antes de acertarle un bajonazo que le permitió irse a casa sin bajarse los pantalones. Pero también es cierto que durante su carrera, a pesar de su escandalosa vida pública, en los ruedos se ha dedicado a callar la boca y ponerse delante del toro, que creo que son los dos primeros requisitos que ha de cumplir un buen torero.
Pero me prometí que este no iba a ser un artículo de toros. Porque la enseñanza que saco de todo esto es que la humildad es el galón más importante que uno puedo colgarse en la solapa. Y que los artistas, como las personas, merecen el respeto y la generosidad de sus compañeros, porque, al fin y al cabo, todos estamos algún día en el ojo del huracán.
Aún recuerdo cuándo escuché por primera vez una agrupación de Carnaval. Fueron Los Vikingos, de Joaquín Quiñones y, realmente, no hace demasiado tiempo de aquello. Luego llegó Martínez Ares, y la pasión se desbordó. Ese dichoso veneno del que tanto hablan los carnavaleros yo lo sentí en mis carnes, en tardes de verano embobado en los pasodobles de La Ventolera, El Vapor o Los Piratas. No había pena, contratiempo, disgusto o preocupación que no se solucionara, al menos por un rato, con alguna copla como las de El Circo, Los Buscavidas o de chirigotas antológicas como Los Borrachos,Tampax Goyescas o Las Viudas. Recuerdo aquella etapa de mi vida con mucha felicidad, con una serenidad precisa y preciosa con tan solo escuchar el repiqueteo de las baquetas en el platillo del bombo o al oír voces de octavillas míticos del Carnaval de Cádiz como Carli, Nandi, Ramoni o el Caracol. Son nombres absolutamente desconocidos para una gran mayoría, pero tan cercanos y familiares para otros como un amigo íntimo o un compañero de trabajo.
Como algunos lectores sabrán, sólo he hablado de las agrupaciones del Carnaval gaditano, porque Cádiz, además de cuna de la libertad, es la cuna del Carnaval que han bebido todas las regiones de Andalucía. Pero luego llegó Almería y sus Siete Mares, comparsa que me enamoró un verano en el auditorio Maestro Padilla. Y luego la peña Yunque y Copla. Y mi amigo el Langostilla, que tiene una de las voces más hermosas que yo haya escuchado. Pero la verdad es que hoy todo ha cambiado un poco. Mil kilómetros me separan de mi tierra cada Carnaval y cada día del año, y además ya no escribo en mis libretas que uno de mis sueños es ser octavilla de Martínez Ares. Pero el Carnaval es lo que tiene, que vuelve cada año a recordarte el niño que fuiste y que siempre debes ser.
Pero no podía pasar la oportunidad de compartir con ustedes la letra que más me ha emocionado de este Carnaval. La parió Jesús Bienvenido y su comparsa para defender el acento que es “seña de identidad” de Andalucía, cantándolo con ese ceceo forzado que no me representa ni a mí ni a gran parte de mi tierra pero que, al fin y al cabo, sirve para defender a todos los que, como yo, a pesar de la distancia y de los años, todavía no hemos perdido la memoria.
Con todos ustedes, damas y caballeros, Los Trasnochadores.
Soy la baja Andalucía que viene
desde los campos, desde la sierra y desde la mar
con un corazón muy verde y vestido blanco
y este acento que es mi seña de identidad.
Porque este acento es la huella
que identifica a mi pueblo
fraguado a golpes del tiempo,
es como una cicatriz
la cicatriz de la historia
que me ha tocado vivir
la cicatriz de la memoria,
de mi trayectoria mi sello y raíz
y mi acento es mi raíz.
Mi acento habla de hambre, de cautiverio
y del temblor del miedo de la pobreza
de unos burgueses ladrones de dignidad
y un dictador sin vergüenza.
Mi acento habla de un pueblo que se levanta
y que pinta sus pancartas que ha de ser libre.
Y mi acento habla de manos
de la mar hasta la tierra
levantando media España
emigrantes sin su tierra.
Soy de Andalucía
y te traigo mi alegría, mi cante, mi pena,
mi cruz, mi lamento
y este corazón que es andaluz
andaluz como mi acento.
El que firma esta bitácora se considera un enamorado de dos cosas: de la Libertad y del Castellano. Sirvan estas letras para honrarlos a ambos. Siéntanse libres de leer lo que deseen y opinar sobre lo que más les apetezca que yo procuraré proporcionarles ambas cosas. Porque como dijo Gabriel Celaya: Hablando en Castellano, ya sé qué es poesía.
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